Las cocinas son zonas donde se realizan frecuentes vertidos de agua, aceites y otros líquidos. Por ello, para estos espacios resultan necesarios pavimentos vinílicos de PVC antideslizantes que evitan resbalones y caídas, además de asegurar una fácil limpieza libre de gérmenes y bacterias.

Además de ofrecer seguridad y las condiciones higiénicas necesarias para estas zonas, estos pavimentos presentan distintos diseños para combinarlos según los gustos.

Características: resistencia prolongada al deslizamiento; impermeable, lavable y repele el agua; proporciona una base que le confiere durabilidad, reducción del ruido y mayor confort al caminar.