Los pavimentos conductores poseen ventajas técnicas que los convierten en productos muy resistentes y homogéneos que ofrecen excelentes características de limpieza y de mantenimiento. Disponen de una lámina inferior conductiva que otorga al suelo la fiabilidad y seguridad necesaria para controlar las descargas electroestáticas.

Entre otras características técnicas, estos pavimentos poseen una gran resistencia a los arañazos, productos químicos y a la suciedad ya que disponen de una superficie mejorada de alta calidad.

Entre las zonas de aplicación se encuentran los espacios sanitarios, ya que suponen una solución segura y de alto rendimiento para las zonas de quirófanos, UCI, laboratorios, así como clínicas dentales, oftalmológicas, veterinarias y salas informáticas entre otros lugares.