La mejor solución económica y técnica para evitar rozaduras y desperfectos de las paredes son los parachoques o bandas de protección. Son unos revestimientos de policarbonato de alto rendimiento a prueba de impactos permitiendo la protección de zócalos, esquineros, pasamanos y placas de protección de puertas y paredes.

Además de garantizar el mantenimiento y buena presencia de las instalaciones, estos protectores contribuyen con la limpieza e higiene de los espacios. Asimismo, facilita la seguridad y accesibilidad de las instalaciones.

Las principales áreas de aplicación de estos protectores son hospitales y centros sanitarios (para evitar los desperfectos del roce de camillas y sillas), centros asistenciales para personas mayores o con discapacidad, guarderías y centros para el público infantil, hoteles y centros comerciales.